Cuentos infantiles clásicos o cuentos modernos.
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Cuentos infantiles clásicos Vs. cuentos modernos

 

Sin lugar a duda, soy una amante de los cuentos infantiles . Los tengo por toda mi casa y no me canso de ellos, pero he de decir que me gustan más las historias que se muestran en los cuentos más modernos. Quizás sea porque me puedo sentir más identificada con las modernas ya que la mayoría de los cuentos que tengo escritos emplean más estas características.

 

Para abordar el tema, existen numerosas diferencias bastante representativas entre los cuentos tradicionales y los cuentos modernos o actuales. La diferencia más significativa, desde mi punto de vista, es la forma de redacción de unos cuentos y de otros y, por supuesto, el mensaje que transmiten. Los tiempos han cambiado, las formas de ver las cosas y de afrontar las distintas realidades también, y esto se ve reflejado en estas historias.

 

Mientras que en los cuentos clásicos se puede diferenciar claramente un comienzo, cómo transcurre la historia y un desenlace final, los cuentos modernos (actuales) integran unos esquemas textuales muchos más elaborados donde se distingue una mayor inventiva por parte del autor o de la autora.

 

Asimismo, los relatos tradicionales están expuestos de una forma lineal, y por el contrario, los cuentos modernos hacen más hincapié en el discurso y no tanto en la historia contada. De esta manera, también se puede decir que varía la intencionalidad del relato, siendo más compleja en los textos modernos, dando incluso un mayor sentido pragmalingüístico al significado del mensaje, es decir, se puede observar como influye el contexto en el transcurre la historia en la interpretación del significado que se quiere dar al lector.

 

En cuanto a los personajes se refiere observamos grandes diferencias. Permitidme la osadía de asegurar que, bajo mi prisma, han mejorado sustancialmente. En los cuentos clásicos se diferencian sin lugar a ninguna duda los personajes buenos de los malos desde prácticamente el principio del texto. Todos llevan un rol tradicional que suele ser el mismo de un cuento a otro. Por ejemplo, la bruja suele ser una mujer, mala, envidiosa, que quiere matar a la bella doncella, suele ser la madrastra que enviuda y se queda con las riquezas trabajadas por el marido, etc.

 

blancanieves

 

Sin embargo, en los modernos se observa un notorio cambio de roles, los buenos ya no poseen la bondad absoluta y los malos tampoco son tan malos como los pintan. Esto tiene una clara lectura en mi opinión: un acercamiento a lo que somos y lo que vivimos las personas día a día. Por tanto, hace que el lector reflexione a cerca de la complejidad que reside en los seres humanos y en nuestras capacidades para afrontar los retos de la vida. No siempre somos buenos, a veces se nos ocurren o realizamos cosas que no están bien. En estos personajes residen nuestras mismas dudas, nuestros  miedos e incertidumbres. Somos humanos, no perfectos.

Así, los personajes actuales son mucho más cercanos, además suelen ser niños normales y corrientes, o personas de la calle o, incluso, animales y cosas personificadas a los que les suceden diferentes hechos e ideas que nos pueden ocurrir a cualquiera de nosotros. Nos vemos más reflejados en ellos.

 

Con respecto al mensaje de unos cuentos y otros igualmente se ve una gran evolución. En los cuentos clásicos solía suceder un hecho trágico-fatídico al protagonista que finalmente salía airoso con más o menos ayuda de amigos o liberadores (dependiendo del sexo del protagonista).

 

  • fantasíaEn los cuentos modernos se intenta dar herramientas al personaje principal para poder salir el propio individuo de ese problema o situación, proporcionando ejemplos y estrategias para ello y que, a su vez, el propio lector puede aprovecharlos e integrarlos en su vida para la resolución de los conflictos que le vayan ocurriendo.

 

 

 

 

 

 

Actualmente, se pueden ver un formato de cuento totalmente distinto al que yo veía en mi infancia. Los libros infantiles son, por regla general, muy llamativos, en algunos de ellos el propio lector interactúa con el cuento, ya sea porque la historia implica de una forma más activa al lector o por medio de lengüetas en las que va descubriendo la parte de la misma, con instrucciones para ir leyendo el relato o simplemente a través de ilustraciones interesantes y en muchos casos vanguardistas, con o sin troqueles o incluso con texturas entre otras opciones.

 

hadas

En cualquier caso, a una amante de los cuentos como yo nos gustan de todo tipo, aunque hay que leerlos con cuidado, no vaya a ser que el mensaje que propague sea anticuado y negativo para los valores que estamos enseñando en la actualidad. Sin duda alguna, y por esta última razón, agradezco enormemente la evolución de los mismos para dar nuevos aires a las mentes lectoras.

3 Comments
  • Mariángeles
    Posted at 16:20h, 11 mayo Responder

    Clásico o modernos.. A los niños les gustan mucho los cuentos.
    ¿Puede haber lectores más agradecidos?.
    Felicidades, Ana

  • Alberto Corona
    Posted at 16:18h, 15 noviembre Responder

    Hola Ana.

    Ciertamente lo maravilloso de un cuento sea clásico o “actual”no es propiamente su contenido sino la pragmasis que genera en el lector.
    Soy amante al igual que tu de las historias, de la narrativa que declama por si misma una imagen aún sin palabras o que susurra una sensación aún sin imágenes plásticas………….

  • 4 razones para regalar cuentos infantiles a los peques
    Posted at 12:39h, 03 febrero Responder

    […] ayuda a ser más empáticos con los personajes y las distintas situaciones que viven y sus respectivas circunstancias. Además, nos muestra aspectos culturales propios o de otras culturas que siempre nos van a […]

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