¿Que son los cuentos de imaginación? Tú mismo puedes crearlos y contárselos a tus hijos
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¿Qué es un cuento de imaginación?

 

A mis hijos les encantan los cuentos por la noche, sobre todo  los cuentos modernos.  

De hecho, es uno de los momentos más esperados en casa tras la cena. Instantes después de terminar los platos, toca lavarse los dientes, hacer un pipí y ponerse el pijama. Estos son unos minutos de preparación para la hora de contar nuestros cuentos.

 

 

Generalmente, cuando llegamos a la habitación, leemos unos cuantos (alrededor de 3 ó 4 antes de cerrar los ojos), a no ser que se nos haya hecho muy tarde y solo podamos contar el que nunca puede faltar: el cuento de imaginación.

 

 

Pero; ¿Qué son los cuentos de imaginación?

 

Los cuentos de imaginación son ni más ni menos historias que nos inventamos todas las noches. Suelen ser tranquilas y en ellas empleo técnicas de relajación para que se encuentren calmados y consigan conciliar bien el sueño. Estas técnicas, aparte de mejorar la calidad del sueño, son buenas para aumentar la concentración, la confianza en uno mismo, disminuye la ansiedad, enriquece la sensibilidad, favorecen el aprendizaje…

 

 

“Para conseguir un buen cuento de imaginación lo primero que hago es apagar las luces y tumbarme con ellos a su lado después de haber cerrado todos los cuentos que hayamos leído”.

 

De este modo, los peques se encuentran seguros y más predispuestos a estar tranquilos. También les digo lo maravillosos que son y lo bien que me siento con ellos, aunque para no caer siempre en los mismos halagos y ellos crean que está todo bien, recordamos algo que hayamos hecho mal al cabo del día y le ponemos una solución. Por ejemplo, les recuerdo que hoy no me ha gustado que se hayan pegado o que hayan sufrido alguna rabieta, y que con haber pedido las cosas por favor hubiera bastado.

 

 

Es decir, ponemos sobre la mesa las emociones para trabajar también con ellas

Después de este ejercicio en el que empleamos un par de minutos o tres, siempre decimos una frase que recuerdo de mi infancia que nos la dedicaba Casimiro a tod@s l@s niñ@s: “Se apagan las luces, se encienden los sueños” y nos damos los besos y achuchones de buenas noches.

 

 

 

Entonces, es el momento de indicarles que: “ahora el cuento que vamos a contar está dentro de nuestras cabezas y que tenemos que imaginarlo”.

Pero antes de cerrar los ojos, debemos decir qué personajes queremos que aparezcan. Normalmente los protagonistas son ellos mismos y se encuentran con otras personas, objetos o animales. También decimos cuál es la trama principal. Creatividad que no falte. Esta noche por ejemplo, les ha tocado ayudar a un lobo pequeñito malherido, otro día cogemos una barca y nos adentramos en el mar hasta que llegamos a las estrellas, en otras ocasiones nos convertimos en seres diminutos y damos un paseo por un bosque…

 

 

“Es importante crear una atmósfera de relax” 

 

Mientras que les voy contando la historia previamente pactada, modero el volumen de voz. Esto es muy importante para crear una atmósfera de relax. También la modulo, porque no me gusta que sean aburridas, prefiero que todas las noches repitamos actividad. Siempre, siempre, siempre, la historia debe tratar los temas con armonía, sin activar física o mentalmente a los peques. Asimismo, les digo algunas veces que cojan aire y lo suelte lentamente como un personaje del cuento que están escuchando.  Ya conocéis que para mí son muy importantes los cuentos  (clic aquí)  y cómo se cuentan  (clic aquí).

 

 

Del mismo modo, a medida que les voy contando el cuento, me gusta acariciar sus mejillas, pelo, frente, espalda, brazos… así ellos consiguen estar más tranquilos y muchas veces logran quedarse dormidos mientras que escuchan la historia. Es cierto, que cuando esto último sucede la noche siguiente solemos repetir la historia porque se quieren enterar de lo sucede al final. Si por el contrario, no han adquirido el sueño todavía, suelen encontrarse muy relajados y no tardan en quedarse dormidos.

 

 

Lo cierto es que estos momentos que compartimos son únicos cada día. En ellos nos regalamos un montón de caricias, de palabras, de miradas llenas de amor . De repente, el tiempo y las prisas de nuestras rutinas y horarios del día a día dejan de ser un inconveniente, y el cuento de imaginación se convierte en unos instantes maravillosos. Este espacio que creamos, lo empleamos para fortalecer nuestra relación de padres-hijos e incluso la relación entre los hermanos. 

“Para ser sincera, me encanta este ejercicio, me gustaría realizarlo toda la vida, pero como sé que no podré hacerlo cuando sean más mayores, me recreo en él todas las noches ” 🙂

 

 

2 Comments
  • María Perales
    Posted at 09:37h, 27 marzo Responder

    Ana!!! Me Encanta!!! Si es q eres genial en todo!! Como profe…como súper mami……

    • Ana Batres
      Posted at 23:52h, 16 abril Responder

      ¡Muchas gracias María! Un abrazo

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